
02.
primeros pasos de un cineasta
Su primera época como
realizador es, como suele ser normal, una época
de aprendizaje y desarrollo de temas, de la que apenas
conozco más allá de unas pocas películas,
que ví hace mucho tiempo, por lo que trataré
de pasar de puntillas sobre ella para evitar errores
debidos al desconocimiento.
Ese primer período está integrado por
obras en las que ya se apuntan muchos de los temas tratados
posteriormente por el director, como pueden ser la relación
de las parejas, la difícil comunicación
personal de unos personajes atenazados por la sociedad
y por sus propios demonios interiores, la muerte o el
dolor.
Pero el tratamiento de estos temas se realiza de una
manera más naturalista utilizando con frecuencia
el recurso del melodrama. Sus personajes se desenvuelven
en ambientes grises y opresivos y la grisura de sus
ambientes se corresponde con los problemas personales
de los protagonistas, que, sin embargo, suelen acabar
saliendo de su oscuridad personal, siendo las mujeres
los personajes con más vitalidad en contraposición
con la debilidad masculina.
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| Juegos
de verano (1950) |
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| Prisión
(1948) |
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| Noche
eterna (1947) |
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Esta fase de asentamiento, de la cual únicamente
conozco Llueve sobre nuestro
amor (1946), Noche
eterna (1947), Prisión
(1948), Juegos de verano
(1950) y La espera de las
mujeres (1952), termina inmediatamente antes
de una de sus películas consideradas actualmente
como básicas en el conocimiento de Bergman, Un
verano con Mónica (1952), y en ella temas
como la fugacidad de la felicidad o los retratos del
mundo femenino, tan queridos por el director, son ya
claramente definidos en él como antecedentes
de su cine posterior; así ocurre con Juegos de
verano, en relación con Un
verano con Mónica –el verano como
breve estación de la felicidad– o La
espera de las mujeres y En
el umbral de la vida, sobre el mundo femenino
y con similar estructura cinematográfica.
Sin embargo, el hecho de ser avances de su cine posterior
no es óbice para que sus filmes tengan entidad
propia. El problema reside en su comparación
con una filmografía tan extensa y brillante como
la de este director
Los retratos femeninos de La
espera de las mujeres, están nítidamente
definidos y en ellos se muestra el enorme interés
de Bergman por este mundo que, a lo largo de sus películas
clave desarrollaría con más detalle.
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