trendesombras.com Num #0 - Septiembre 2003


11. marionetas y vivencias

Tras este período de una cierta decadencia artística , de pronto, lo que parecía un rumbo negativo sin vuelta atrás toma otra dirección, y realiza dos películas que son un resumen lúcido de sus conceptos sobre la vida y el cine. Se trata de De la vida de las marionetas (1980) y, sobre todo, de Fanny y Alexander (1982)

De la vida de las marionetas (1980)
 

El propio título De la vida de las marionetas, nos lleva a pensar en una representación. Los personajes son manipulados por el director como él quiere, para presentarnos y analizar el retrato del asesino de una prostituta en un hecho sin sentido que se transforma al final en un hecho de libertad individual, de ruptura de ataduras. La película está realizada en blanco y negro pero comienza con la exposición del pánico de la muerte en colores violentos al principio y termina también en color, una vez conocida la realidad de los motivos.

A lo largo de la misma aparecen cuestiones de despojamiento de identidad, el de las marionetas manejadas por unos hilos ajenas a ellas, donde la personalidad se diluye hasta desaparecer en su entorno y en las relaciones con los demás. La individualidad desaparece hasta necesitar un acto que reivindique la necesidad de dicha individualidad.

Es un film pesimista donde la felicidad solo existe en la imaginación o el sueño y siempre es perecedera , como las relaciones de pareja. Las partes más oscuras del ser humano salen a la luz a través de entrevistas y conversaciones, sucesión de informes médicos y policiales, de una forma fría, donde deja traslucir la inutilidad de la psiquiatría para el conocimiento verdadero de las motivaciones humanas.

Es una buena película con una buena puesta en escena, austera y seca, que, sin embargo, se ve limitada por un cierto exceso de apoyo de Bergman en su realización, que reduce el alcance de la obra.

Si De la vida de las marionetas es una película árida y cercana a una obra musical de cámara, Fanny y Alexander es como una gran sinfonía, incluso en su estructuración que, curiosamente comienza con unas marionetas, como mostrando la continuación en otros términos, radicalmente distintos en cuanto a forma, de la obra anterior.

Constituye un gran fresco familiar con bastante contenido autobiográfico. Es una exposición a lo largo de las casi cinco horas y media de duración, en diferentes capítulos, de los temas que el director ha recorrido a lo largo de su obra y vida. En la película caben referencias a varias de sus anteriores obras. Aparecen, dramas, terrores, obsesiones, incluso elementos de comedia –con recuerdos de Sonrisas una noche de verano– en la descarada despreocupación con que se desenvuelven algunos personajes en su intento de seducción durante momentos de la fiesta familiar.

El comienzo del film, tras el prólogo, reproduce esa fiesta, y aprovecha para ahondar en el conocimiento tanto del grupo familiar y sus relaciones entre ellos como de cada uno de los individuos que componen el grupo, en esta especie de historia coral que constituye toda la primera parte, aunque centrada y filtrada por la visión que de ella tienen los ojos más inocentes de los niños. La aparición, fascinante para Alexander, de la linterna mágica (titulo también de uno de los libros escritos por Bergman) dota al episodio de un contenido reflexivo sobre la dicotomía teatro/cine que ha constituido la experiencia artística del director a lo largo de toda su vida.

Fanny y Alexander (1982)

La presencia de la muerte y de la decadencia a lo largo de los diferentes episodios que constituyen la película, son objeto de diversos momentos capitales, uno de ellos, y el más importante, es la larga la agonía y muerte del padre tras la representación teatral, que constituye todo un apartado del film, en el que muestra uniéndolas algunas de sus principales inquietudes temáticas, la representación, el dolor y la muerte.

Tras la difícil peripecia que supone para el niño el cambio de un padre extrovertido y amable que tiene en el teatro y en la representación su forma de vida por un padrastro hosco, lleno de prohibiciones, de ascetismo y de malos tratos, se plantea al espectador la posibilidad de escape que da la imaginación como medio de superar los miedos reales de la propia vida. Esta imaginación o subjetividad se muestra en la pantalla sin solución de continuidad con los hechos reales, como ya es habitual en Bergman desde sus primeras películas importantes, poniendo en el mismo plano ambas realidades.

Todos estos elementos son expuestos a lo largo de la película con gran fluidez, permitiendo que el espectador interiorice las preocupaciones expuestas sin necesidad de resaltarlas. La contraposición de las asociaciones teatro/alegría con religión/tristeza, en el recorrido vital de los niños protagonistas es fundamental para comprender la situación espiritual de un director que, a lo largo de su obra, ha recorrido fases muy diferenciadas en su actitud ante la muerte y ante su propia obra.

Al comienzo Alexander, trasunto posible de Bergman, juega con las marionetas en un teatro, como el propio director maneja a los actores y con ellos a los espectadores. Posteriormente descubre la representación de la linterna mágica que constituye una novedad en su forma de ver las cosas. Más adelante tras un período de oscuridad y tristeza es la pretendida magia del amante de su abuela la que permite al protagonista librarse de la negrura que su padrastro ha introducido en su vida. Al final la madre abre de nuevo el teatro para representar El sueño de Strindberg. El ciclo artístico/vital del niño/autor se ha cerrado.

La presencia de un Gunnar Bjornstrand enfermo de cáncer avanzado, que moriría pocos meses después, realizando un esfuerzo para interpretar el film parece como una metáfora de lo que el director quiere exponernos, la importancia de la representación ante la inevitable muerte.

Una grandísima película que constituye todo un resumen de la obra del realizador.

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DE INGMAR BERGMAN
Por Alfredo Garmendia
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02. Primeros pasos de un cineasta
03. Consolidando temas y asentando estilo
04. Un toque de religiosidad
05. Con los pies en la tierra
06. La trilogía y punto de inflexión
07. Persona. Apariencia y representación
08. La isla. Tres obras básicas
09. Relaciones humanas
10. Un período de crisis creativa
11. Marionetas y vivencias
12. Últimas producciones
13. En presencia de un clown
14. Actores, directores de fotografía y una curiosidad
15. Filmografía
16. Ediciones DVD de Bergman en España
 
De la vida de las marionetas (1980)