
12. Últimas
producciones
Bergman había dicho que Fanny
y Alexander iba a ser su última película,
pero, como consecuencia de la reiteración de
ese comentario por su parte, y a pesar de que la película
citada era lo más parecido a un testamento cinematográfico,
la gente le creyó a medias, y sin embargo cumplió
su promesa, aunque a medias, pues si bien fue la última
película pensada en su proyección en salas
cinematográficas, su actividad creadora lo único
que hizo, afortunadamente, fue trasladarse a otros campos.
Esto ha servido para demostrar que no necesariamente
los filmes realizados para televisión deben tener
una calidad inferior a los realizados para su exhibición
en salas. De hecho a lo largo de su carrera Bergman
había trabajado con frecuencia para la televisión,
recordemos que, por poner un par de ejemplos, tanto
Fanny y Alexander
como Escenas de un matrimonio
tuvieron montajes alternativos más completos
para ser emitidas por episodios en televisión,
así pues no debe extrañarnos que tras
su larga carrera cinematográfica se refugiara
en este medio para continuar con su desarrollo artístico.
De su obra en televisión posterior a los filmes
comentados sólo he podido ver dos películas,
la primera Después
del ensayo (1984) es una obra de reafirmación
de principios. El protagonista, un director de teatro
cuyo nombre es Vogler, alter ego del propio
Bergman, quien analiza su vida y su obra tras del ensayo
de una obra de Strindberg, El sueño,
casualmente la obra con la que la madre de Alexander
abría de nuevo el teatro al final de Fanny
y Alexander.
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| Después
del ensayo (1984) |
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Es una película muy rica en propuestas en la
que, cómo no, vuelve a enfrentarse con sus fantasmas.
Dividida en tres bloques en el primero de ellos mantiene
una confrontación con una actriz joven, encarnada
magníficamente por Lena Olin, en el segundo con
el fantasma de la madre de dicha actriz, antigua amante
del director ahora fallecida y, de nuevo, con la actriz
joven, y, a través de esos enfrentamientos, se
analiza la relación del protagonista con su carrera
s profesión y su vida en general.
Los tres personajes hablan se mueven aislados, sobre
un escenario vacío, sin escapes y, de nuevo,
la ensoñación y la realidad se plantean
en pie de igualdad. Bergman se muestra muy crítico
consigo mismo y con su profesión y no elude la
dureza y crueldad de su análisis. Las escenas
con su ex-amante muerta son especialmente agrias cuando
ella le echa en cara sus miserias. Vuelve a exponer
las relaciones humanas de dominio entre las personas,
relaciones variables que pasan de uno a otro según
los momentos.
Se incide en la extraña relación del
director pero también del espectador con el arte
de la representación, mezcla de amor y pesada
carga, Como hace con frecuencia, examina su arte cinematográficamente
pero analizando su relación con el teatro. Cine,
teatro y televisión han sido espacios dramáticos
afines a Bergman que se ha sentido tan cómodo
en uno como en otro, al fin y al cabo todos han sido
medios de fascinación sobre el espectador que,
de una u otra forma, quedaba enganchado en las redes
mágicas del engaño y de la manipulación,
con el poder que eso conlleva.
Al final Vogler, de nuevo ilusionista como el propio
Bergman, utilizando unos estupendos diálogos,
muy pensados y llenos de dobles sentidos, sin música,
en una esencialidad pura de los comportamientos sin
adornos, nos ha vuelto a conducir a otra representación
tras el ensayo, solo que los actores no son los de la
obra, sino el director y la representación ha
sido lo que pensábamos era la vida. Una estupenda
película.
Finalmente, y a falta de conocer casi toda su última
producción televisiva, que desgraciadamente tiene
muy pocas posibilidades de distribución, por
su formato y por el escaso interés que en una
actividad tan mercantilizada como es en la actualidad
la distribución cinematográfica, tiene
un cine tan poco comercial, comentaré con más
detenimiento, por ser una película poco conocida
y de difícil acceso, la última obra que
conozco de este apasionado y apasionante director,
En presencia de un clown.
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