The
Killers (Forajidos. robert Siodmak) / The Killers
(CÓdigo
del Hampa. don siegel)
De entre las múltiples editoras que se dedican
al negocio del DVD, el nombre de Criterion se
ha ganado el respeto y la admiración de los
cinéfilos del mundo, tanto por el cuidado y
la dedicación aplicadas en sus ediciones, como
por su certero criterio cinéfilo, rasgos estos
que pocas, por no decir ninguna, editoras del resto
de este planeta comparten. Admiración y respeto,
pero también rabia e impotencia, al tratarse
de una editora orientada exclusivamente al mercado
americano y, por tanto, con pocas posibilidades de
extensión a otros países situados fuera
del nuevo mundo.
En el caso de la edición que nos ocupa (dos
DVD9, uno por cada película), el criterio cinéfilo
queda de manifiesto ya desde su propio contenido. Ni
más ni menos que las dos versiones, una de 1946
y otra de 1964, que han adaptado el relato de Ernest
Hemingway, The Killers (Los asesinos), además
del cortometraje realizado en 1956 por Andrei Tarkovski.
Tan sólo este afán por conseguir una
edición completa es un regalo para cualquier
cinéfilo. La oportunidad de comparar las
diferencias (narrativas, estilísticas e ideológicas)
que dos directores pueden imprimir al mismo material,
además de los cambios a que los gustos y modas
de la época les fuerzan, no es algo que se encuentre
todos los días en el mercado del DVD. Mejor
que mejor, si reparamos en que el The
Killers de Siodmark es una de las obras paradigmáticas
del cine negro, realizada por uno de sus mejores directores,
y que el The Killers de
Don Siegel anuncia una nueva época en el policiaco,
libre de la estilización del Cinéma Noir
y de su fatalismo romántico, estilo que cristalizaría
en los policiacos de los '80 y '90.
Es una pena que esta política no haya sido
seguida por otras editoras. Ya quisiera el cinéfilo
contar con un doble doblete Renoir/Lang (La
Chienne/Scarlet Street o La
Bête Humaine/Human
Desires) o con un pack de las cuatro versiones
de The Front Page (Milestone/Hawks/Wilder/Lumet),
por poner algún ejemplo señalado. Se
me podrá objetar que ya existen colecciones
como The Alien Quadrilogy, The
Pink Panther, etc., pero el fenómeno
del versionado y el de la serie/franquicia son muy
distintos en su naturaleza y sus resultados. En fin,
soñar es gratis, pero dada la cantidad de remakes modernos
de películas antiguas que se han hecho en los
'80 y '90, podría ser una buena política
para ir editando los clásicos (y al menos en
Zona 1 se ha llegado a hacer esto con la doble edición
de Scarface Hakws/de
Palma, edición que por cierto no ha llegado
a este lado del atlántico).
La importancia de la edición de Criterion no
se reduce a esta gran idea cinéfila. Esta editora
se esfuerza siempre en incluir el máximo número
de extras de las cintas que edita e intenta que sean
significativos. Por poner un ejemplo, si aparece una
galería de fotos, no serán capturas directas
de la película, sino que tendremos fotos del
rodaje, carteles originales, publicidad y programas
de mano, críticas aparecidas en la prensa, etc.,
etc. En el caso que nos ocupa, la lista de extras basta
para dejar con la boca abierta al coleccionista más
exigente.
The Killers
1946
- Entrevista a Edward Kaminski sobre la cinta
- Biografías actores/director
- Fotos publicitarias, fotos del Rodaje (delante
y detrás de las cámaras), Programa
de mano original, Carteles publicitarios, Première
en Nueva York
- Texto completo del cuento de Hemingway, leído
por Stacey Keach.
- Emisión radiofónica de la época
(sonido de la película, entrevista con director
y actores).
- Cortometraje de Tarkovski (1956)
The Killers 1964
- Entrevista
con Clu Cullager (actor protagonista de la película).
- Lectura de la autobiografía de Don Siegel
(pasajes relacionados con la película).
- Documentación original de la producción
(Notas al guion de Johnny North, Comunicado de Siegel
a Lang, Reparos de la NBC a la cinta, Instrucciones
de Siegel a Angie Dickinson, Repartos barajados,
Reflexiones del propio Siegel).
- Biografías actores y director.
- Fotos Publicitarias, Fotos del Rodaje, Programa
de mano, Anuncios en la prensa, Trailer de la época.
Sin contar los prospectos que acompañan a cada
DVD de los dos que forman la edición, donde
se nos comenta la importancia de ambos filmes, su originalidad
y la influencia posterior que tuvieron (y cuando digo
que se comentan estos aspectos, es que realmente se
comentan).
Por supuesto, la calidad de una edición no
la dan sus extras, sino el nivel de su imagen y la
pureza del sonido. En este aspecto Criterion suele
apañárselas para encontrar los mejores
másters disponibles y restaurarlos, respetando
incluso los defectos introducidos por la tecnología
de la época. Esto no debe ser tan sencillo
como parece, dada la escasa calidad de las ediciones
de películas antiguas, incluso las realizadas
por las casas madre.
En el caso que nos ocupa, The
Killers (1946) parece haber sido rodada ayer.
Baste una imagen como muestra:

No hay
artefactos de compresión, el nivel de detalles
es preciso, definición perfecta, equilibrio
de blancos y negros (¡Esos blancos puros que
daban los nitratos!), ausencia de defectos. Como bien
señala el prospecto que acompaña la edición,
se ha obtenido de un master de alta calidad, se ha
transferido con esa misma calidad y se ha restaurado
para eliminar todos los defectos que el tiempo había
añadido ¿Qué más se puede
pedir?
La calidad
de la versión de The
Killers (1964) no le va a la zaga, de nuevo
una muestra vale más que mil palabras:

Nuevamente, una imagen sin defectos aparentes, con un
gran nivel de detalle, perfectamente contrastada, etc.
Una última
nota, sin embargo. Conviene advertir que en algunas
secciones se aprecia bastante grano, pero esto es intencional.
Se trata de secuencias de unión donde se intenta
dar un aspecto de documental, de recién rodada,
y éste es otro aspecto más en que esta
película es pionera, ya que ahora en los primeros
años del siglo XXI, el realismo se transmite
intentado que el formato de reproducción quede
de manifiesto.
Respecto al audio lo único que se puede decir
es que no hay ningún problema, tanto música
como diálogos son perfectamente inteligibles,
sin saturaciones ni efectos de siseo. Claramente, como
afirman la edición, el audio (Mono Dolby Digital
en ambos casos) también ha sido sometido a restauración
intensiva, sin pasarse en la misma. Como curiosidad,
conviene señalar que ambas versiones (1946 y
1964) contienen una pista sonora con sólo la
música y los efectos especiales, cuya utilidad
se me escapa.
En lo que se refiere a la calidad de las dos cintas,
es suficiente lo señalado al principio de esta
reseña. La de 1946 es una obra señera
del cine negro, rodada por uno de sus mejores directores.
Basta recordar una de las escenas cumbre de la película,
donde, un instante antes de un tiroteo, la cámara,
en un único plano-secuencia, sigue a un personaje
que nos conduce a otro y éste a otro, y éste
a otro. De esta manera conocemos de antemano la posición
exacta de los protagonistas y lo que va a suceder a
continuación transcurre en un espacio real y
verosímil.
La de 1964 es uno de los pocos remakes que consigue
mostrarnos una historia ya conocida desde un punto
de vista original y completamente válido, aparte
de constituir un anuncio del cine que habría
de venir en épocas sucesivas (y gente como Tarantino
debería admitir la deuda que tiene con esta
humilde cinta y otras similares).
Resumiendo, esta edición es una compra obligada
para cualquier amante del cine, tanto por intentar
ser completa y conseguirlo, como por el cariño
y cuidado vertidos en la transferencia del material
original. Si alguien duda aún,
señalar que ambos DVDs son Zona 0 (multizona),
por tanto reproducibles sin problemas en nuestros reproductores
Zona 2, y que su precio es más que asequible,
tanto en origen como por la fortaleza del Euro.
Un único y gran pero, sin embargo, al tratarse
de una edición del Imperio, los únicos
subtítulos que contiene están en la lengua de
Shakespeare, así que aquellos que no sean capaces
de leer en este idioma deberán esperar a que
alguna conjunción astronómica la traiga
por estas costas, lo que parece muy improbable. Por
consiguiente, habrá que anotar entre los buenos
propósitos de este año el aprendizaje
del inglés de una vez por todas.
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