trendesombras.com Num #0 - Septiembre 2003


04. UN ANIMAL, VARIOS ANIMALES / LO DE MENOS

UN ANIMAL, VARIOS ANIMALES (1994)

En Un animal, varios animales —su quinto largometraje, el cuarto dirigido en solitario— Philibert lleva al extremo las sugerencias que poblaban La ciudad Louvre, aunque con resultados menos interesantes. En esta ocasión el cineasta logra introducir su cámara en la galería zoológica del Museo Nacional de Historia Natural de París durante su proceso de reforma y acondicionamiento, que duró cuatro años, de 1991 a 1994. Tras 25 años cerrada al público, iba a ser reabierta con el nombre de “Galería de la evolución”. Durante ese cuarto de siglo, sus antiguos habitantes: peces, anfibios, pájaros, mamíferos, insectos... habían reposado en el limbo del olvido. La película se abre, en otra de esas excelentes escenas iniciales en las que parece especializado Philibert, con un grupo de estas estatuas animales —erguidas, ridículas en su gesto congelado— que es transportado por la campiña francesa en un camión sin capota.

Si en el caso del Louvre me refería metafóricamente a las obras que duermen en sus bodegas como restos momificados, aquí nos encontramos ante verdaderas momias, ex seres vivos ahora rellenados y recosidos. Con pertinaz cadencia, Philibert intercala inquientantes primeros planos de algunos de estos mórbidos muñecos en su documentación de la restauración de la galería. En el París posapocalíptico de La Jetée (1962), Chris Marker llevaba a su pareja de amantes a una galería zoológica que, aunque no he podido comprobarlo, bien pudiera ser esta misma “Galería de la evolución”. En sus apenas 60 minutos, Un animal, varios animales no logra superar el carácter anecdótico de su propuesta pero la aparente coincidencia con el filme de Marker y su elección de este mismo escenario puede ayudarnos a entender la malsana inquietud que sentimos al observar esta obscena librería animal.

Lo de menos (1996)

 

Continuando su casi crónico interés por las comunidades e instituciones, en esta ocasión, Philibert accede al psiquiátrico de La Borde para filmar los ensayos de la obra de teatro que, como cada verano, será representada por internos y trabajadores del centro, reconocido por sus novedosos métodos, frente a un público formado por las familias, el personal y el resto de los pacientes. Este año la obra elegida es Operetta del modernista polaco-argentino Witold Gombrowicz, un musical desenfadado cercano al teatro del absurdo en el que da la sensación que los locos (¡desechemos la perversión del eufemismo!) se sienten especialmente cómodos.

Philibert filma detenidamente los ensayos —interesantes en algunos momentos, repetitivos en otros— mientras intercala entrevistas con los pacientes o imágenes de sus vagabundeos y actividades por los vastos e idílicos jardines de La Borde o por el interior del centro. Desde el comienzo de los ensayos hasta el final de la representación —el tiempo del filme— Philibert trata de acercarse a ellos con su habitual mezcla de respeto y curiosidad aunque, en este caso, no encuentre un interlocutor del calado de Poulian en En el país de los sordos o de Lopez en Ser y tener —algo de lo que se resiente el filme— y haya de repartir su atención entre varios pacientes. A pesar de ello, uno en concreto destaca sobre los demás debido su charlatanería no exenta de momentos de lucidez, como el que cierra el filme y en el que se dirige a Philibert como representante de “la sociedad”, una sociedad que, como indica el propio paciente mientras señala los muros exteriores, se encuentra fuera y poco tiene que ver con él. Recientemente he podido ver Nostalgia (Nostalghia, Andrei Tarkovsky. 1983) que contiene más de un interesante apunte sobre la locura. En un concreto y brumoso momento, el poeta Gortchakov (Oleg Yankovsky) acaba de conocer a Domenico (Erland Josephson) —un loco demasiado lúcido, un oximorón necesario para esbozar una definición— y se plantea: «¿Qué es la locura? Los locos son problemáticos, inconvenientes. Nos negamos a comprenderlos. Están solos. Pero ellos están sin duda más cerca de la verdad».

Siguiente: 05. Ser y tener (2002)
cinco pelÍculas
de nicolas philibert
Por Jose Manuel López
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01. Introducción
02. La ciudad Louvre
03. En el país de los sordos
04. Un animal, varios animales / Lo de menos
05.

Ser y tener

Un animal, des animaux
59', 35 mm colour
Producción:
Françoise Buraux, Serge Lalou
Una coproducción de: Les Films d’Ici, France 2, the National Museum of Natural History (Paris), the Mission Interministérielle des Grands Travaux
Cámara:
Fréderic Labourasse, Nicolas Philibert
Sonido: Henri Maïkoff
Música original : Philippe Hersant
Montaje: Guy Lecorne

La moindre des choses
105', 35 mm colour
Producción: Patricia Conord, Serge Lalou.
Una coproducción de: Les Films d’Ici, La Sept Cinéma
Cámara: Katell Djian, Nicolas Philibert
Sonido: Julien Cloquet
Música original: André Giroud
Montaje: Nicolas Philibert, con Julietta Roulet