
05.
NARRACIÓN LATERAL
RahXephon cuenta
con 26 episodios, unas 8 horas y 40 minutos de animación
efectiva. En ese periodo de tiempo hay tiempo de sobra
para contar una historia, tanto que es posible perder
el camino y volver a encontrarlo.
Esta serie, a pesar de ser, ante todo, una serie de
acción, jamás se apresura. Sería
muy fácil contarnos de qué va la historia
desde el primer minuto, para pasar enseguida a los golpes
de efecto. Sería también muy burdo. Cuando
empezamos a vislumbrar qué está ocurriendo
llevamos ya tres episodios y una hora de camino. Cuando
la mayoría de los personajes han sido presentados,
estamos ya por el sexto episodio y terminando la segunda
hora.
Nada nos ha sido regalado. Nadie, en el mundo real,
se lanza a pronunciar grandes discursos, puesto que
sabemos que los demás ya están al corriente
de la mayor parte de lo que sucede. Así ocurre
en esta serie, los diálogos se reducen a
lo estrictamente necesario. Presenciamos como se
conversa sobre algo conocido por los personajes,
pero que nosotros ignoramos. Es nuestra tarea,
ayudados por nuestra inteligencia de espectadores,
el recolectar la información
dispersa para componer un cuadro coherente, el estar
atentos a los actos y expresiones de los personajes
para descubrir las relaciones que los unen o los
separan.
Esta sobriedad se extiende a los flashbacks
que revelan el pasado. En la mayoría de las
películas
este recurso es una muleta que sirve para introducir
información imposible de presentar de otro
modo. Sin embargo, aquí, y en otras muchas
series de anime, los flashbacks no narran,
sugieren, muestran retazos inconexos del pasado,
apenas una imagen o dos, que sólo cobran sentido
e importancia a medida que la narración avanza
y otros flashbacks
vienen a complementarlos
De hecho, uno de los mayores placeres de esta serie
es volverla a ver en busca de todos los detalles que
se nos habían pasado, de aquellos elementos o
reacciones que nos chocaron en su momento y que sólo
ahora, conocida la historia, se revelan plenos de sentido.
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