trendesombras.com Num #0 - Septiembre 2003


07. Acción y personajes

Esta serie, como ya se ha dicho, es aparentemente una serie de acción. En concreto pertenece a uno de los géneros clásicos del anime, el del muchacho que pilota un inmenso robot o mecha, el RahXephon, para derrotar a unos monstruos/robots que persiguen acabar con la humanidad, los Dolem, y el pueblo que los utiliza, los Mulian.

Sin embargo aquí se acaban las diferencias con el modelo. Como hemos visto la serie es mucho más intrincada y compleja de lo que podría suponerse con esta reseña, y casi inmediatamente se aparta de sus modelos, especialmente en lo que se refiere a las escenas de acción.

En el cine de acción occidental es precisamente la acción la que justifica la película. Tras un arranque trepidante, se busca que cada escena supere a la anterior, que se hinche en tiempo y sobresaltos, hasta llegar a la gran fiesta final, dejando personajes e historia en un segundo lado, reduciéndolos a meras excusas para sustentar el espectáculo.

En esta serie ocurre exactamente lo contrario. Las escenas de acción cumplen una función estrictamente narrativa, mientras que los personajes y sus relaciones son lo realmente importante. Esto queda claro desde el primer instante. Los tres primeros episodios están repletos de acción, pero se inserta de una forma completamente utilitaria, como introducción al mundo en el que vamos a movernos el resto de episodios, como presentación de los diferentes bandos en conflicto. Más aún, tan importante en estos primeros episodios como la acción son las escenas intermedias, largas y lentas, que sirven para definir a los personajes y asentar las relaciones que los unen.

A medida que los episodios se acumulan, la serie se aparta más y más del modelo. Las escenas de acción van teniendo cada vez menos importancia. Lo típico en una serie de estas características es que cada capítulo traiga al monstruo de la semana, pero en muchos episodios no aparece ningún enemigo nuevo. En los que sí aparece, los hay en que sólo se muestra el principio o el final del combate, mientras que en otros se interrumpe para dar paso al diálogo de los personajes. La mayoría de lo encuentros se resuelven de una forma extremadamente rápida y sencilla, casi torpe y burda, porque su función no es la de impactar al público, ni dejarlo pegado a la butaca, sino de la de resolver un conflicto planteado con anterioridad o introducir un elemento nuevo que haga avanzar la trama.

Con un reparto lleno de personajes, con unos caracteres perfectamente individualizados, si uno continúa viendo la serie no es por asistir al próximo combate, descubrir los poderes del siguiente Dolem y averiguar como logrará vencerlo. No, uno lo hace para desentrañar poco a poco la red de relaciones que se ha entretejido entre los personajes, porque ha terminado por cogerles cierto cariño

Así ocurre en el plano arriba ilustrado, donde el combate que acabamos de presenciar ha sido una excusa. Lo importante es poder asistir a una escena en la que dos mujeres se sinceran y una encomienda a la otra el cuidado de alguien muy querido, ya que su rango le impide acompañarlo al combate y protegerlo en persona.

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RAHXEPHON
Por David Flórez
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01. Introducción
02. La inutilidad del arte
03. La belleza del mundo.
04. Cotidianeidad
05. Narración lateral
06. Silencios
07. Acción y personajes
08. Música
09. Racismo
10. Trascendencia
11. El transcurrir del tiempo
12. El Arte de la digresión: Episodio 15
13. El punto de inflexión: Episodio 19