trendesombras.com Num #0 - Septiembre 2003


08. Música

En la primera escena de la serie, la música que se escucha es el preludio de los Maestros cantores de Wagner. No es la única pieza clásica que se escucha, en otros instantes se incluyen también fragmentos de Principe Igor de Borodin, piano impresionista o secciones dodecafónicas. Resulta extraño que cuando en nuestro ambiente cultural la música clásica parece haber sido desterrada y cualquier referencia a ella recibe el apelativo de elitista o esnobista, sean los miembros de una cultura lejana los que nos recuerden la riqueza de nuestra herencia y sepan utilizarla con propiedad.

No es la única música que se escucha, Rock, Techno, Jazz, música incidental, construyen un ambiente musical mucho más rico que el que podemos encontrar en cualquier otra película o serie actual. La selección no es absoluto arbitraria, la primera vez que escuchamos una de las melodías, descubrimos que se ajusta al modo de la situación que estamos presenciando. La segunda vez que escuchamos esa melodía aplicada a otra situación, descubrimos que se está aplicando la teoría del leitmotiv, donde músicas similares se relacionan con situaciones parecidas, de forma que el espectador quede preparado y/o advertido de lo que puede suceder y de cómo entenderlo.

La música que se escucha no es algo externo que se añade a la serie. Cuando suena al principio la música de Wagner es porque un personaje la está escuchando en unos auriculares. Más tarde averiguamos que, por su carácter y su biografía, es lógico que ese personaje prefiera ese tipo de música. Cada personaje, como en la vida real, escucha un tipo de música distinto, que bien corresponde a su personalidad o le trae recuerdos del pasado.

La importancia de la música no se detiene ahí. Cuando los Dolems atacan, cada uno emite un Aria particular, perfectamente reconocible, la misma que canta el Mulian que lo controla. De hecho esa música es la fuente de su poder, al igual que la del poder del RahXephon, cuyo piloto es llamado "instrumentista", y cuya misión es conocerlo hasta el punto en que sea capaz de improvisar con él.

"El mundo está sumergido en sonidos", dice Quon. "La música es la forma única del mundo nuevo que puede ser creado", responde Ixtli. En esta serie, la música, la belleza irreductible que le es propia, el placer sobrehumano que nos provoca, tiene un poder salvífico, se convierte en la única potencia que podrá evitar el desastre. Con ese impulso, de salvación a la vez personal y colectiva, Quon ensaya una y otra vez al violín una pieza extremadamente triste de la que se ha perdido el final, confiando en encontrarlo por causalidad y devolverle su sentido, su armonía.

Porque como decían, los antiguos. Musica, laetitiae comes, medicina doloris. Música, compañera de la alegría, medicina para el dolor. O como de manera más terrible, decía Proust, sólo por escuchar esas armonías merece la pena haber venido a este mundo, aunque al final nos espere la muerte.

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RAHXEPHON
Por David Flórez
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01. Introducción
02. La inutilidad del arte
03. La belleza del mundo.
04. Cotidianeidad
05. Narración lateral
06. Silencios
07. Acción y personajes
08. Música
09. Racismo
10. Trascendencia
11. El transcurrir del tiempo
12. El Arte de la digresión: Episodio 15
13. El punto de inflexión: Episodio 19