
10.
trascendencia

Lo sobrenatural, lo fantástico es una constante
del anime en general y de éste en particular.
El Rahxephon
no es un arma corriente, sus pilotos tienen que ser
elegidos, pero esta elección no la realizan los
seres humanos ni los Mulians,
es un ente sobrenatural, el Ixtli,
independiente de todos, libre y poderoso, poseedor de
todos las claves, arbitrario y lleno de misterios, como
el mismo Dios, quien elige a los suyos y los hace despertar.
Despertar. Expresado en términos e imágenes
religiosos. En el caminar sobre las aguas. En el huevo
de la vida que debe abrirse. En el ángel que
desciende a la tierra, extiende su mano y salva a los
creyentes. En un goce sobrehumano que aniquila cualquier
otro que hayamos podido experimentar.
Despertar. ¿Pero a dónde? Varias veces
a lo largo de la serie el telón de la realidad
se rasga. El mundo que creíamos firme y real,
se revela una mentira. No podemos vivir ya en él
y tenemos que saltar a la nueva realidad que se
ha abierto ante nosotros, aunque nada nos asegure
que ésta
sea la verdadera. De hecho, Ixtli,
el guía de los elegidos, no reconoce realidad
alguna.
Porque este es un concepto budista. Todo lo que vemos
y experimentamos no es más que un sueño
y una ilusión, pero tampoco existe una realidad
auténtica en la que podamos despertar. La única
salvación que nos queda es soñar conscientemente
nuestro propio sueño, modificar lo que creemos
realidad hasta crearnos nuestro paraíso. Cantar
la canción prohibida y traer la armonía
al mundo, como dice el propio Ixtli.
No deja de ser una conclusión pesimista que
el único medio que pueda existir para cambiar
el mundo, para devolverle la armonía, como se
dice en esta serie, sea un medio sobrenatural, el único
de cuya inexistencia estamos seguros.
|