
11.
el transcurrir del tiempo

El tiempo es otro de los temas centrales de RahXephon.
El mundo ha sido dividido en dos regiones, Por una
parte, Tokio y sus alrededores, por otra, el resto
del planeta, cada una con su propio ritmo temporal,
de forma que cuando la historia comienza, hay doce
años de
diferencia entre Tokio y el exterior. Aquéllos que
quedaron dentro de la ciudad aún son jóvenes,
el resto han envejecido.
No es sólo el mundo el que está escindido.
Cada uno de los personajes de la serie, aunque no
se atrevan a confesarlo, cuenta sus días en
antes y en después de aquel momento. Todos han
dejado algo atrás, algo que nunca más
podrán
recuperar. Cada uno ha tenido que aprender a continuar
viviendo a pesar del dolor y de la ausencia.
De nuevo, como cuando hablábamos del racismo,
sólo de esta manera la idea abstracta puede convertirse
en personal y conmovernos.
Así es en el caso de Haruka
Shitow. Ella dejó en Tokio la persona
que amaba, Ayato Kamina,
y a pesar del tiempo transcurrido no ha sido capaz de
olvidarlo o substituirlo por un nuevo amor, aunque lo
ha intentado. Cuando comienza la serie la vemos entrar
en Tokio, encontrar a su antiguo amor y traerlo de vuelta
consigo.
Para su desgracia, ella tiene ya treinta años
y el sólo diecisiete. Mucho peor incluso, puesto
que él no la recuerda en absoluto. Es difícil
imaginar un tormento mayor que al que Haruka
se enfrenta. Vivir al lado de alguien de quien estás
enamorado y que no te ama a su vez. Alguien que, cuando
le llegue el momento de amar, no te elegirá a
ti, sino a una persona de su edad. Saber que tu alegría
o tu dolor dependen de cómo se muestre hacia
ti. Vivir sin poder manifestar lo que sientes, pues
no sabes como reaccionará el otro. Esperando
un milagro que no se sabe si ocurrirá.
Doblemente doloroso, porque el personaje de Haruka
es el de una mujer inteligente, independiente y llena
de recursos, cuyo único punto débil, conocido
sólo por unos pocos es este amor, tan fuerte
que podría llevarla a perder la vida por defender
a Ayato, aun
sabiendo que quizás él no se lo agradeciera.
Porque la historia de RahXephon,
si existe alguna, es la historia del amor no correspondido
de Haruka por
Ayato.
Para terminar, no deja de ser un milagro que todo esto
nunca sea contado en la serie, que nunca se nos diga:
Haruka amaba
a Ayato. No
es necesario, basta mostrarlo y que seamos nosotros,
los espectadores, quienes lo descubramos.
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